La gestación

Miguel Ángel Valera

Manual de Reproducción Canina

Antes de hablar de la gestación debemos confirmar que ésta se ha producido, que la monta o inseminación ha sido exitosa. Para ello disponemos de numerosas técnicas de  diagnóstico de gestación.

Métodos de diagnóstico de gestación

El diagnóstico de la gestación en la perra puede basarse en cambios comportamentales, físicos, hormonales, o en un exhaustivo examen clínico que incluye palpación  abdominal o diagnóstico por imagen de los contenidos uterinos (radiografía y ecografía). Antes de decidirnos por un método u otro tendremos en cuenta la precisión del método, su practicidad y la fase de la gestación en la que estemos, ya que esto va a descartar alguno de ellos por no ser preciso o por su peligro para la hembra.

Cambios en el examen físico y en el comportamiento

Aunque pueden ayudar, los signos externos y los cambios de comportamiento no son buenos indicadores del estado de gestación y pueden ser confundidos con facilidad con una perra en pseudogestación. La hembra gestante muestra un mayor desarrollo de las glándulas mamarias, el abdomen se distiende y se producen cambios en su  comportamiento. También suele ganar peso, especialmente en el último tercio de gestación, y puede llegar a ser superior a un 30 %, pero esto también ocurre si no hay gestación y el propietario no administra una nutrición adecuada.

Palpación abdominal

Es la técnica más antigua para el diagnóstico de gestación en la perra. Su mayor ventaja es que no requiere un equipamiento especial aunque tiene limitaciones: no se realiza fácilmente en todos los animales y el periodo de gestación durante el cual es más precisa es muy corto. La palpación abdominal es difícil e incluso imposible en animales obesos y en animales que se ponen nerviosos cuando se les palpa y examina. También tiene poca precisión – incluso para un profesional experimentado – para detectar el tamaño de la camada, particularmente durante el último tercio de gestación.

El momento más adecuado es entre las 3 y las 4 semanas de gestación, para saber que es positiva, luego entre los 30 y 45 días es más complicado, y después se pueden volver a palpar los fetos porque su tamaño vuelve a ser mayor que las asas intestinales y no se confunden con ellas. Es útil para el diagnóstico pero poco fiable para conocer el tamaño de la camada.

Radiografía

Es un método preciso para el diagnóstico de gestación, ya que nos va a indicar el número de cachorros de la camada, su tamaño y, a veces, detectar alguna anomalía en los fetos. La limitación que tiene es que si se expone a los fetos a radiación, especialmente entre los 30 y 35 días de gestación, cuando los órganos se van diferenciando  (organogénesis del desarrollo fetal) existe riesgo de malformaciones o complicaciones. Por eso es una técnica que se utiliza en los días previos al parto, generalmente 4-5 días antes de la fecha prevista. Nos va a permitir conocer el número exacto de cachorros, y esto es muy importante para saber si el parto ha concluido.

Ecografía

Es la técnica de elección para el diagnóstico de gestación, ya que se puede emplear desde etapas muy tempranas (un ecografista experimentado puede hacer un diagnóstico entre los 18 y 21 días tras la monta), es indoloro y, lo más importante, es completamente inocuo para la perra.

Para realizarla debemos rasurar el abdomen de la perra desde la región umbilical hasta la pelvis y aplicar un gel sobre la piel de la perra. Se puede hacer con la perra de pie –muy útil en perras de gran tamaño o cuando el transductor del ecógrafo no es de baja frecuencia – o con la perra tumbada sobre su espalda (decúbito dorsal).

Generalmente se hacen dos ecografías como mínimo para controlar la gestación, la primera para diagnosticarla y ver que los fetos son viables, y la segunda a término, 4-5 días antes del parto, para comprobar el estado de los cachorros, el latido cardiaco de todos ellos, los diámetros biparietales y torácicos, si se ha producido la reabsorción de algún feto, y predecir el tamaño de la camada. Aunque el ecografista sea experimentado, hay un pequeño margen de error para predecir el número de cachorros. Por eso en la práctica se combinan la ecografía y la radiografía en la última visita al veterinario antes del parto.

Métodos hormonales

Son también útiles pero solo nos van a decir si hay gestación, no nos van dar información acerca del número de fetos, su viabilidad, los días que la perra lleva gestante, etc.

Los más comunes son la medición de la relaxina, que se detecta a partir de los 20 días de gestación, y la prolactina a partir de los 30-35 días de gestación. Necesitamos un laboratorio externo para medirlas con precisión aunque existen test disponibles bastante fiables.

Diagnóstico de gestación:

– La ecografía abdominal es el mejor método para el diagnóstico de la gestación. Puede emplearse para la detección temprana de la gestación y evaluación del desarrollo fetal y viabilidad. Es relativamente precisa para estimar el número fetal en los estadios iniciales y no tiene ningún efecto secundario sobre la perra.

– La palpación abdominal es el método más sencillo y barato para el diagnóstico de la gestación. Aún así, su precisión puede verse afectada por la experiencia del veterinario y el tamaño y condición corporal de la perra. Debe emplearse durante los días 24-28 o tras el día 45 de gestación de la perra.

– La radiografía es precisa pero solo tras el día 42-45 de gestación. No permite una evaluación de la viabilidad fetal pero es muy precisa para determinar el tamaño de la camada. Es mejor emplearla tras el día 55 de gestación.

Cronología de la gestación

La gestación en la perra dura unas 9 semanas desde la monta (entre 59 y 65 días). Durante este corto lapso de tiempo, a partir de la fertilización del óvulo por el espermatozoide en el oviducto, ese embrión se va a ir diferenciando y desarrollando según la secuencia que vamos a relatar a continuación.

El embrión se implanta en el endometrio hacia el día 20, y un día o dos más tarde ya podemos ver el latido cardiaco y diferenciar entre la cabeza y el tronco. Antes, hacia el día 18 podemos ver un esbozo de la cola. Es el momento de realizar la ecografía de diagnóstico de gestación.

El día 22 empiezan a diferenciarse los miembros, se ve mejor la diferencia entre la cabeza y el tronco, y los órganos abdominales están todavía fuera de la cavidad abdominal.

A los 26 días los ojos ya están pigmentados y comienzan a formarse los párpados. Dos días después, a los 28, los embriones tienen una longitud de unos 2-3 cm, comienzan a desarrollarse los pabellones auriculares, se diferencia la cresta mamaria y se inicia el cierre del paladar. Los órganos ingresan dentro de la cavidad abdominal y se observa el desarrollo de pelos táctiles alrededor de la boca y los ojos. Éste es el periodo óptimo para la palpación abdominal. También es el momento de la diferenciación sexual entre el macho y la hembra. A los 35 días los fetos tienen una longitud que oscila entre 4-5 cm. A partir de este momento y hasta el nacimiento, ocurre el verdadero desarrollo corporal fetal. Culmina la formación de los párpados y el cierre del paladar. Empieza el desarrollo de los folículos pilosos en el cuerpo.

A los 55 días de gestación el feto está casi completamente desarrollado pero aún le faltan pelos en las partes inferiores de los miembros y en las orejas, aunque la diferenciación sexual macho-hembra casi ha concluido. Es el momento para realizar la radiografía y la ecografía de final de gestación.

Entre los 59 y 65 días tiene lugar el parto.

Los cuidados que deben recibir las perras gestantes son:

– mantenerlas en un buen estado nutricional y continuar el ejercicio regular.

– aportar calorías extra sólo en la segunda mitad de la gestación, a partir de la quinta semana.

– no vacunar o medicar innecesariamente a las perras gestantes.

Interrupción de la gestación

El parto, es la causa más común de interrupción de la gestación, aunque también hablaremos brevemente de la interrupción de las gestaciones no deseadas.

Antes de tratar a una perra con una monta no deseada es importante hacer una serie de preguntas al propietario:

¿Ha presenciado el apareamiento?

¿Qué evidencias hay de que la perra está en estro?

¿Cuándo fue el último celo?

Y aunque es obvia… ¿está la perra esterilizada?

Si tenemos dudas, un frotis vaginal es la mejor prueba diagnóstica en la evaluación de una copulación no deseada. Una gran mayoría de las hembras tendrá espermatozoides o sus cabezas en la citología vaginal hasta las 24-36 horas que siguen al apareamiento, lo que demostraría que el coito ha tenido lugar. La citología también nos va a decir si la perra está en estro, con lo que la posibilidad de que haya habido apareamiento es alta, o por el contrario está en otra fase del ciclo estral y descartamos la posibilidad de gestación. Más allá de los 2 días postcoito tendremos que esperar a la ecografía para determinar si la perra está gestante.

Las causas que nos pueden decidir a interrumpir una gestación pueden ser de la más diversa índole:

Problemas físicos en la perra: edad avanzada o demasiado joven, enfermedadaguda, crónica o heredable.

Problemas físicos en el macho: tener una enfermedad infecto-contagiosa o heredable.

Problemas circunstanciales: el macho y la hembra de diferentes razas, fecha prevista de parto no conveniente para dar salida a la camada, etc., la mayoría debidas a montas accidentales o no deseadas.

Una vez tomada la decisión de la interrupción de la gestación, tenemos dos opciones, la médica y la quirúrgica. De esta última, que es definitiva, hablaremos más extensamente en el último capítulo dedicado al control de poblaciones, pero diremos que convencer a un propietario de considerar la ovariohisterectomía a veces es difícil pero el intento vale la pena, ya que constituye el tratamiento de elección para una perra servida que no está destinada a la reproducción. El procedimiento elimina de manera definitiva las posibilidades de una gestación no deseada. Es seguro, económico y anula todos los problemas reproductivos en el futuro. Debe hacerse lo más pronto posible para evitar que aumente la prolactina y haya secreción de leche en el postoperatorio.

En cuanto al aborto farmacológico, debe realizarse de forma segura para la perra. Para ello tenemos un amplio abanico de fármacos eficaces, pero solo unos pocos son seguros.

La molécula más eficaz y segura en nuestra experiencia clínica es la Aglepristona. Antes de su aplicación debemos confirmar que la gestación es real, de forma ideal por ecografía, y en qué fase de la gestación estamos, para así poder elegir un fármaco u otro y saber si lo que se va a producir es una resorción fetal o un aborto propiamente dicho y prevenir a los propietarios de lo que va a ocurrir.

Solo el veterinario está capacitado para saber qué y cuándo administrar a la perra que va a abortar, y tras el acto médico se debe comprobar ecográficamente que ha sucedido y que la perra está en buenas condiciones.

Pseudogestación o pseudociesis

La falsa gestación es un síndrome caracterizado por desarrollo mamario y lactación y comportamientos maternales. Se observa en perras enteras (no esterilizadas) aproximadamente dos meses después del estro. Está provocada por la reducción normal de los niveles en sangre de progesterona en el final del diestro y no se asocia con enfermedades del tracto reproductivo femenino. La remisión espontánea suele aparecer antes de 15 días si no hay aumento de la prolactina.

El desarrollo de los signos clínicos es variable y puede no darse en cada ciclo. Estos signos incluyen aumento del tamaño mamario, galactorrea (secreción de leche), cambios en el apetito, adopción de objetos o animales – es muy común que adopten un muñeco o una prenda de ropa e intenten amamantarlo – incluso distensión abdominal, de manera que los propietario piensan que la perra está realmente gestante. Algunas perras pueden comportarse de forma más nerviosa de lo habitual, incluso mostrar agresividad. La duración de la falsa gestación puede llegar hasta las 4-6 semanas y en la mayoría de los casos no es necesario su tratamiento ya que, en ausencia de cachorros lactantes, el problema suele ser autolimitante.

La estimulación física de las mamas de la perra por parte del propietario debe evitarse porque puede estimularla producción de leche y prolongar la lactación. Por la misma razón es recomendable eliminar cualquier objeto adoptado por la perra. Una restricción leve de comida y agua puede también potenciar el fin de la lactación. También se debe advertir que en celos sucesivos puede repetirse la pseudociesis.

El tratamiento definitivo es la esterilización de la perra, ya que eliminamos la producción de las hormonas responsables de los ciclos estrales. También hay tratamientos farmacológicos muy eficaces bloqueando la secreción de prolactina, como son la bromocriptina y la cabergolina. El veterinario prescribirá el más adecuado para cada caso y la duración del tratamiento.

 

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