Requerimientos nutricionales para perras reproductoras

 

Ernesto Rodolfo Hutter

Nutrición en caninos y felinos

Veterinariosenweb.com

Lógicamente, este objetivo se debe plantear desde que la perra es cachorra, para que llegue a la edad reproductiva con un desarrollo corporal completo y suficientes depósitos de grasa como reserva energética.perras reproductoras

Los requerimientos nutricionales en el momento del servicio son similares en cantidad y calidad a los de mantenimiento. Las hembras mal alimentadas pueden sufrir alteraciones en la ovulación o posteriormente reabsorciones fetales. Las deficiencias nutricionales se hacen más evidentes en el periodo de la lactancia que durante la preñez.

También la salud de los cachorros recién nacidos está en relación directa con el nivel nutricional de la madre, ya que la función hipofisaria del neonato depende de una correcta alimentación durante la gestación.

Alimentación preservicio y servicio

Los requerimientos nutricionales durante el periodo de preservicio deben ser iguales a los de mantenimiento, ya que el sobrepeso disminuye la producción de óvulos y posteriormente aumenta las probabilidades de distocias.

Es aconsejable que dos o tres semanas antes de la época calculada para el estro, se aumente el aporte energético en un 5 a 10% sobre el nivel de mantenimiento, en los animales con peso corporal normal, por medio de la adición de alimentos más calóricos.

Por ejemplo, para una hembra de 10 kilos de peso los requerimientos energéticos de mantenimiento son de 750 kcal/día, mientras que en el preservicio serán de unos 790-825 kcal/día.

Esto estimulará la aparición del estro y aumentará el porcentaje de óvulos, pero la sobrealimentación deberá interrumpirse una vez realizado el servicio, para retornar a niveles de mantenimiento durante la primera etapa de la preñez. De continuar con esta sobrealimentación durante dicho periodo, podría influir negativamente en el desarrollo embrionario.

Alimentación durante la gestación:

a) Requerimientos proteicos

b) Requerimientos lipídicos

c) Requerimientos de hidratos de carbono

d) Requerimientos de vitaminas y minerales

Durante las primeras cinco semanas de gestación, el útero grávido y el desarrollo fetal no causan un considerable aumento en el peso corporal de la perra, pero a partir de ese momento, el aumento de peso es rápido y dependerá directamente de los fetos. Aunque también aumentan de tamaño el útero y las mamas.

Por ejemplo, fetos que a los cuarenta días miden 55 mm, pesan 15 gr; diez días después miden 115 mm y pesan 90 gr. Casi todo el desarrollo de los fetos se produce a partir de la finalización del primer mes. El pico máximo ocurrirá en la séptima semana e irá disminuyendo hacia el parto.

Tabla 1: Requerimientos energéticos de la hembra gestante (kcal/día)

Ejemplos de los requerimientos energéticos para un canino hembra de 10 kg de peso: En mantenimiento 750 kcal/día y en gestación:

1ª a 4ª semana de 750 kcal/día

5ª semana de 825 kcal/día

6ª semana de 910 kcal/día

7ª a 9ª semana de 955 kcal/día

Es decir que en el momento del parto recibirán un 25% más que en el momento del servicio.

a)Requerimientos proteicos

Los requerimientos proteicos para una hembra en gestación no han sido bien determinados pero recibirán como mínimo un 25% de proteínas, expresados en materia seca, o sea un 6,25% (CSS). Generalmente, los alimentos balanceados secos contienen un 20 a 22% de proteínas, y los enlatados un 5,5%.

La cantidad del alimento es de mucha importancia, no sólo debe contener los porcentajes señalados sino también los aminoácidos esenciales, ya que si hubiera un déficit de lisina, por ejemplo, se altera la relación hígado-cerebro fetal y consecuentemente el riesgo de muerte neonatal.

Para la hembra gestante se recomienda mantener altos los niveles proteicos, lo que se logra no sólo balanceando bien una dieta, sino utilizando ingredientes con proteínas de buena calidad.

En caso de que en las dietas se incluyan proteínas de origen vegetal, éstas deberán ser suplementadas con los aminoácidos carentes: (histidina, isoleucina, lisina, metionina, fenilalanina, trionina, triptófano, valina) ya que la deficiencia de aminoácidos actuaría sobre la secreción y liberación de gonadotrofinas, provocando el nacimiento de cachorros pequeños, enanos e inmaduros en su desarrollo.

b)Requerimientos lipídicos

La cantidad de grasa necesaria en estas dietas debe ser mayor que en el periodo de mantenimiento, un contenido de un 7 a 9% de la materia seca, es decir, aproximadamente un 2% (CSS) con un contenido en ácido linoleico no menor del 2% de la MS, de lo contrario, influirá negativamente en la ovulación y desarrollado fetal.

c)Requerimientos de hidratos de carbono

Se aconseja que su aporte no exceda el 65% del total de la caloría de la dieta. Algunos alimentos balanceados comerciales señalan en sus fórmulas que contienen cantidades adecuadas de proteínas, grasas e hidratos de carbono para un animal en mantenimiento, por lo que sus valores no cubren las condiciones para el fin propuesto.

En iguales condiciones, las hembras preñadas y alimentadas con dietas caseras de alto contenido en cereales y proteínas, producen menor número de cachorros por lechigada y una reducción de su viabilidad.

d)Requerimientos de vitaminas y minerales

La suplementación con vitaminas puede ser necesaria en algunas situaciones, ay que los alimentos comerciales que han sido almacenados por largo tiempo, en condiciones inadecuadas, presentarán deficiencias en vitaminas liposolubles. La deficiencia de vitamina E por falta de aporte, o por la oxidación y rancidez de las grasas, inducirá el desarrollo de cachorros con debilidad muscular, miodegeneración, o anemias con hemorragias en pericardio, pulmones y cerebro.

También afectará la reproducción, pues falla la implantación embrionaria uterina. La deficiencia de vitamina A ocasionará abortos, reabsorciones fetales y muertes perinatales, que son bastante frecuentes.

Durante la preñez aumentan las necesidades de vitaminas del complejo B, sobre todo de tiamina.

En cuanto a la vitamina D y el calcio, los problemas surgen a veces por excesos y otras por carencias. El exceso de vitamina D puede provocar calcinosis tisular, cierre prematuro de las líneas de sutura craneana, estenosis supravalvular y muerte de los cachorros por movilización del calcio de los depósitos naturales hacia órganos como el riñón (nefrocalcinosis).

Un aporte excesivo de calcio puede inducir a una deficiencia de magnesio y de zinc, lo que aumentará la inercia uterina en el parto y producirá una subinvolución endometrial en el puerperio.

La carencia de zinc también afecta la síntesis proteica materna, resultando cachorros de menor tamaño, con inmadurez. Por lo tanto, es importante cuidar que la relación Ca:P sea adecuada.

Alimentación durante la lactancia

Quizás el mayor esfuerzo en la vida de una perra lo constituya la producción láctea para la alimentación de una camada. La lactación es la mayor prueba fisiológica  a la que se puede someter la evaluación de un alimento para un fin determinado.

Es conveniente que en los días posteriores al parto la perra tenga un peso entre un 5 a 10% por encima del habitual, así estará en mejores condiciones para este periodo; son válidas todas las consideraciones cualitativas sobre los requerimientos hechas para el último tercio de la gestación. Las diferencias son cuantitativas y pueden alcanzar valores de hasta 200 a 300% sobre las necesidades de mantenimiento de un adulto.

Tabla 11

La producción láctea va en aumento, alcanzando su pico en la 4ª semana, a partir de la cual comienza a descender hasta el destete, que deberá realizarse entre la 5ª y 7ª semana.

Si los nutrientes ingeridos no cubren los requerimientos energéticos, la perra utilizará sus reservas orgánicas, con la consiguiente pérdida de su peso corporal y reservas proteicas.

Estos altos requerimientos se deben a los gastos ocasionados por la intensa producción láctea, se puede recomendar una dieta como la llamada “alta energía”.

Para compensar esta pérdida de energía es imprescindible adicionar 200 kcal, por kilo de peso de la camada, a la dieta normal de la madre. Tomemos como ejemplo una hembra ovejero alemán de 30 kilos de peso con 6 cachorros cuyo peso total a las 4 semanas es de 14 kilos: Los cachorros necesitan 200 kcal/kg/día, es decir, un total de 2.800 kcal/día.

La leche de la perra contiene unas 1.200 kcal por litro, por lo que ella tendrá que producir 2,3 litros de leche diarios para alcanzar las calorías necesarias para sus cachorros, hay que observar el enorme volumen líquido que la madre deberá tomar.

Se supone que los cachorros utilizan sólo el 75% de la energía calculada, por lo que se debe adicionar un 25% más de calorías, es decir, 3.500 kcal/día, que la madre cede a través de la leche. A las pérdidas energéticas por la leche deben sumarse los requerimientos energéticos propios para mantenimiento; resultan 5.200 kcal/día, lo que representa 3 veces más sus requerimientos basales.

En cuanto a las proteínas, un 30% de materia seca (MS) O SEA 7,5 (CSS), es lo adecuado para una óptima lactancia. Pueden utilizarse dietas comerciales que se suplementarán con proteínas de buena calidad hasta llegar al requerimiento exigido.

La concentración necesaria de grasa, o una cantidad algo mayor que la señalada para el preparto, evitará la utilización de las proteínas como fuente de energía. Es necesario considerar la concentración calórica del alimento utilizado y su frecuencia de suministro, o bien dejar el alimento en forma permanente para que la perra coma ad líbitum.

En la práctica, puede utilizarse un balanceado comercial seco, si es posible el de mayor concentración calórica, y un aporte calórico adicional necesario, calculado para que la madre no pierda peso durante la lactancia; por el contrario, en hembras con camadas limitadas hay que considerar también la cantidad de alimento, su exceso podría provocar obesidad.

Entre la 4ª y 5ª semana post parto, cuando la leche deja de ser la única fuente de alimentación para los cachorros, los requerimientos de la madre disminuyen. El nivel de la ingesta se podrá mantener en un 20% más durante 2 a 3 semanas si fuera necesario.

Parámetros para evaluar el nivel nutricional de la hembra en reproducción

Se considerarán algunos de los parámetros que pueden guiar al veterinario a detectar deficiencias nutricionales, tanto en la madre como en los cachorros.

a. El estado general de la perra se refleja por un manto piloso y la piel en excelente estado, y por la ausencia de infecciones sistémicas asociadas y subclínicas que se evidencian por una secreción ocular mucopurulenta.

b. Valores inferiores a 10 mg% de hemoglobina y 5mg% de proteínas séricas en las hembras son incompatibles con la supervivencia de los cachorros.

c. Con un buen nivel nutricional durante la preñez, la perra deberá tener un peso post parto de 5 a 10% superior al peso preservicio. Si durante la gestación pierde peso, se puede presumir que está enferma o mal alimentada; con seguridad presentará problemas durante la lactancia y sus cachorros nacerán débiles o aumentará el porcentaje de muertes perinatales.

d. Un correcto plan alimentario incide en el número de óvulos producidos y en el buen desarrollo embrionario, aumentando el número de cachorros por camada.

e. Se deben pesar los neonatos y comparar con el estándar de su raza, esto aporta un dato necesario para juzgar si la alimentación durante la gestación fue correcta.

f. Un peso subnormal indicará fallas en los aportes nutricionales para el desarrollo fetal, y cabe sospechar que la dieta suministrada contenía un exceso de grasas o hidratos de carbono, con inadecuada cantidad de proteínas. Esto lleva a que el hígado, bazo, y tejidos musculares del feto tengan menorpeso.

g. La cantidad y la calidad de la leche producida se refleja inmediatamente en el ritmo de crecimiento de los cachorros durante el primer mes de vida; que también se juzgará por pesadas, desde diarias a semanales.reproductoras

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