Insuficiencia Renal Aguda (IRA) asociada a la ingestión de uvas


César Augusto Cabrejo Saavedra. M.V. Ms.C.

Coordinador Médico Clínica Veterinaria

Universidad de La Salle

 

Juan David Aranda. Estudiante Clínica Ambulatoria

Clínica Veterinaria

Universidad de La Salle

 La uva es el fruto de la vid, planta del género Vitis spp; este árbol es cultivado a nivel mundial y su distribución actual incluye Sur América, Centro América, Norte América, Europa y Asia. Adicionalmente de este fruto se obtienen las uvas pasas, las cuales son uvas secas, estas se deshidratan mediante un proceso desecación mecánica o natural (luz solar) reduciendo su humedad total hasta en un 15%.ingestión de uvas

La Animal Poison Control Center (APCC) y la Veterinary Poisons Information Service (VPIS) ha reportado desde finales de los años noventa que las uvas y las uvas pasas causan intoxicación en perros y el número de pacientes aumenta considerablemente desde mediados de la primera década del 2000, según informan éstas dos entidades. En Europa, las intoxicaciones se han observado con el consumo de cualquiera de las presentaciones de uvas existente en la gran mayoría de mercados (uvas frescas, trituradores de uva, uvas fermentadas de bodegas y pasas).

Campbell, 2007 observó que el consumo de las uvas (frescas y pasas) producía en los perros signos gastrointestinales en su fase inicial y posteriormente se desarrollaban enfermedad renal agudo independientemente la edad, sexo y raza.

 Marco teórico

La insuficiencia renal aguda (IRA) es una emergencia médica relativamente común en medicina veterinaria; muchos de estos casos se asocian con la ingestión de toxina o a agentes infecciosos. Esta patología también puede ser secundaria a otro tipo de procesos que causen hipotensión extrema o hipovolemia y consecuentemente a ello una disminución de la perfusión renal.

Fisiopatología

 Dosis Tóxica y Toxicocinética

Parece haber una gran variabilidad en la tolerancia al tóxico en los perros, observándose con más frecuencia intoxicaciones con los frutos secos en comparación a la fruta fresca. La cantidad estimada de pasas que causan toxicidad oscila entre 2,8 a 36,4 g/Kg, mientras que la toxicidad con la uva per se, se encuentre en rangos que van desde 19,6 a 148 g/Kg. Aun así, existen reportes que indican que con solo el consumo de 4 puede desencadenarse los efectos nocivos.

 Toxicocinética

El toxico principal aún no ha sido identificado, aunque las ocratoxinas, flavonoides, taninos, polifenoles y monosacáridos han sido propuestos como tóxicos potenciales, pero actualmente ninguno ha sido dilucidado con el causante primario. Ahora bien, no parece existir una relación dosis-respuesta entre las cantidades de uva o pasas ingeridas y las lesiones renales resultantes, lo que implica una cierta variación en el número de principios tóxicos o sensibilidad individual variable en los perros.

Mecanismo de Toxicidad

Hasta el momento el mecanismo de toxicidad parece no estar claro, aunque todo indica que existe implicado en ello un agente nefrotóxico o incluso, que sea producto de una reacción de idiosincrasia, lo cual conduce a un shock hipovolémico y a una isquemia renal. También es importante tener en cuenta que los perros son significativamente menos eficientes en el metabolismo de algunos componentes naturales pudiendo ser el caso de las uvas.

 Signos Clínicos

Aunque no se conoce el mecanismo exacto de acción, todos los casos de ingestión de uvas deben considerarse potencialmente graves. El vómito es uno de los signos iniciales de la toxicidad causada por esta fruta y puede ocurrir dentro de las primeras 2 horas (no está claro si el vómito se debe a algún efecto directo de las uvas, las pasas o la toxina en el tracto gastrointestinal o si es el resultado de la uremia secundaria a insuficiencia renal), otros signos iniciales que pueden ocurrir dentro de las primeras 5 a 6 horas de exposición incluyen diarrea (las diarreas iniciales observadas pueden ser causadas debido al alto contenido de azúcar), letargo y polidipsia; además es importante entender que estos signos clínicos pueden llegar a tener una duración de días a semanas después de la ingestión.

Los signos de IRA pueden desarrollarse dentro de las primeras 24 horas o varios días después post-ingestión y suelen incluir: anorexia, letargia, depresión, deshidratación con oliguria o anuria, con o sin isostenuria, vómito, dolor abdominal, temblores e hipovolemia. La insuficiencia renal aguda puede progresar a anomalías metabólicas graves y anuria, dando como resultado la muerte.

 Diagnóstico

El diagnóstico de la toxicidad causada por la ingestión de esta fruta se basa en el historial de exposición, la presencia de los signos clínicos, hallazgos histopatológicos y la utilización de perfiles de química sanguínea en donde se espera encontrar azotemia, hipercalcemia, hiperfosfatemia, hiperkalemia y una relación Ca:P elevada, los cuales servirían para reflejar la presencia de IRA. Además, se deben incluir otros diferenciales comunes para IRA, como ingestión de etilenglicol, trauma y procesos infecciosos.

Hallazgos histopatológicos

La degeneración proximal de los túbulos renales o la necrosis asociada con una membrana basal intacta, junto con una degeneración menos grave de los túbulos contorneados distales se describen en perros los cuales ya han ingerido tanto la uva como la pasa.

 Tratamiento

 Al igual que en otro tipo de intoxicaciones, se deben tomar medidas inmediatas para reestablecer la condición del paciente; para ello se realizará una rápida descontaminación del tracto gastrointestinal induciendo vómito, lavado gástrico y administrando carbón activado.

La inducción de la emesis puede realizarse incluso 2 horas después de la ingestión, la justificación del proceso es la lenta degradación de la fruta en estómago. La terapia con líquidos debe administrarse durante un mínimo de 48 a 72 horas y los valores de la química sérica deben ser monitoreados durante las primeras 72 horas para detectar indicios de IRA; el monitoreo cuidadoso de la presión venosa central y la producción de orina es esencial para evitar una posible sobrecarga de líquidos. La aplicación de diuréticos y vasoactivos dependerán del estado del paciente. En casos graves habrá la necesidad de implementar medidas terapéuticas un tanto más agresivas como el caso de hemodiálisis o diálisis peritoneal.

 Pronóstico

En la gran mayoría de los casos el pronóstico es satisfactorio y dependerá única y exclusivamente de la susceptibilidad individual del paciente al o los tóxicos que contiene el fruto. Es así, que no necesariamente un paciente que ingiere muchas cantidades de uvas estará gravemente enfermo. En los casos en donde la intoxicación curse con signos clínicos tales como: ataxia, debilidad, oliguria o anuria el pronóstico será malo o incluso aquellos pacientes que necesiten terapia agresiva de fluidos, diálisis peritoneal y en algunas ocasiones hemodiálisis la muerte es el desenlace que suele acontecer.ingestión de uvas 

 Conclusiones

Es importante reconocer que independientemente el tipo de uva se han logrado establecer que la toxicidad provocada por esta fruta en perros puede llegar a causar manifestaciones de toxicidad, tanto por la sensibilidad que este posea hacia la fruta, como por la cantidad que consuma.

A pesar que se reconoce la fruta como un desencadenante de intoxicación, es pobre el conocimiento que se tiene hacer del mecanismo de acción de o los componentes involucrados.

Bibliografía disponible en geneticacaninacolombiana@gmail.com

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